viernes, 1 de diciembre de 2017

1960.10: ¿Donde Hacer la Ciudad Universitaria?



1960.10: ¿Donde Hacer la Ciudad Universitaria?
Por José R. López
Pensado varias veces en 2017
Inicio 171128m, 7:04 amhn
Puesto en Blog “Sobre La UH” 171201Vm, 8:48 amhn
Una tarde a fines de Octubre o inicios de Noviembre de 1960 se efectuó una reunión en el piso 21 del edificio de G y 25 para tratar de decidir ¿Dónde Hacer la Ciudad Universitaria? Que llevaría el nombre de José Antonio Echeverría, JAE, el presidente de la FEU muerto el 13 de Marzo de 1957.
Cabe señalar que el Edificio de G y 25 fue el primero dedicado al Plan de Becas Universitarias, oficialmente conocido como Plan de Ayuda para la Formación de Técnicos, PAFT. Este edificio, cuando fue intervenido, estaba estructuralmente terminado, pero faltaba todo el trabajos interior. El Gobierno se lo entregó a José Rebellón, presidente de la Asociación de Estudiantes de Ingeniería, AEI, en Julio de 1960 y le asignó una brigada de constructores con un arquitecto como jefe. En sólo 3 meses el edificio estaba listo y a principios de Octubre comenzaron a llegar los primeros becados, casi todos para estudiar ingeniería y arquitectura. El piso 21 que se iba a dedicar a recreación estaba en proceso y asumí la tarea de prepararlo.
En la reunión participaron las siguientes personas:
Fidel Castro Ruz, Primer Ministro del Gobierno Revolucionario;
José Rebellón Alonso, Presidente de la AEI, y Director del Plan de Becas Universitarias, PAFT;
Luis Blanca Fernández, ingeniero electricista, ex presidente de la AEI y compañero de luchas de Echeverría;
Luis Soto Andraca, ingeniero civil, vicesecretario de la FEU y compañero de luchas de Echeverría;
José R. López, colaborador de Rebellón en la Asociación de Estudiantes.
Luis Blanca comenzó la reunión proponiendo construir la Ciudad Universitaria “José Antonio Echeverría” en los terrenos del central Toledo que era propiedad de la Universidad pues era el centro de prácticas de los estudiantes de Agronomía y de Perito Químico Azucarero, donde existían grandes áreas sembradas de caña en las que se podían construir muchos edificios para las escuelas de ingeniería y la de arquitectura, además de los edificios de becados y las oficinas administrativas, ya que esa Ciudad Universitaria era más que nada para albergar enseñanzas tecnológicas.
Yo discrepé de Luis y propuse hacer la Ciudad Universitaria extendiendo la Universidad de La Habana usando toda el área verde comprendida entre el Ministerio de Comunicaciones y la calle Zapata, así como gran parte de la Quinta de los Molinos, algunas áreas verdes entre el Stadium Universitario y la primera nave de dibujo y otras en el extremo Sur del hospital Calixto García.
Expliqué la razón de esto aduciendo que los estudiantes de ingeniería y arquitectura debían hacer la carrera trabajando en empresas de ingeniería y construcción, como habíamos hecho muchos de nosotros, ya que esto permitía ir poniendo en práctica las enseñanzas teóricas aprendidas en las clases y los laboratorios docentes.
Advertí además que nunca se debían dejar a los graduados como profesores, ya que no tenían la práctica suficiente para formar buenos ingenieros y arquitectos.
Los otros tres participantes no dieron opiniones, pero Luis y yo brevemente volvimos a insistir en nuestros puntos de vista.
Por ello Fidel propuso pensar las dos alternativas y volvernos a reunir dentro de una semana o diez días y entonces tomar una decisión.
En realidad, tal reunión nunca se dio y se decidió la aplicar la propuesta de Luis Blanca. Yo no me disgusté mucho por ello, aunque aún hoy pienso que no fue una buena decisión.
Mis temores se han cumplido. La calidad de los ingenieros y arquitectos cubanos ha ido bajando año tras año y con esto las obras de ingeniería y arquitectura cubanas han perdido mucha calidad en comparación con las que se hacían en la década de los cincuenta del pasado siglo, cuando la ingeniería y la arquitectura cubanas estaban al mismo nivel que las naciones más desarrolladas del mundo.
Baste recordar los edificios FOCSA y Habana Hilton y el puente del Bacunayagua, en el aspecto constructivo. Asimismo, los grandes avances de Cuba en la Radio, la TV y las telecomunicaciones hechas sólo por ingenieros cubanos, como fue la transmisión de la Serie Mundial de Pelota usando un avión volando en ida y vuelta sobre el Estrecho de la Florida, captando la señal por el Norte y lanzándola hacia el Sur, donde se captaba y transmitía a todo el País como era habitual.
Recuérdese además que Cuba fue el primer país de América Latina en tener televisión y que el segundo canal de TV a colores del mundo salió al aire en La Habana en Junio de 1958 con su antena instalada en la azotea del Habana Hilton.
También merece la pena recordar que la Primera Red de Microondas de carácter nacional se instaló en Cuba y comenzó a funcionar a fines de 1957 o principios de 1958 y aunque los equipos eran de la RCA, empresa norteamericana, sólo vino al montaje un ingeniero del norte, que por cierto no era norteamericano, sin argentino, a quien conocí, pues me lo presentó Julio Barata, un ingeniero cubano amigo mío desde niño, que dirigió la construcción de la infraestructura con decenas de técnicos cubanos.
Para terminar pongo aquí la portada del segundo primer número de la Revista El Ingeniero que salió en 1961 en la que aparece un dibujo del edificio de G y 25 en cuyo piso 21 y último donde se efectuó la citada reunión para decidir Dónde Hacer la Ciudad Universitaria “José Antonio Echeverría”, más conocida como CUJAE.


 Konietz

Etiquetas: Ciudad Universitaria, José Antonio Echeverría, CUJAE, José R. López, Fidel Castro, José Rebellón, Luis Blanca, Luis Soto, Edificio G y 25, Becas Universitarias, PAFT, Central Toledo.
.

No hay comentarios:

Publicar un comentario